La pintura continua siendo una herramienta de expresión que está muy conectada con nuestro verdadero y autentico ser, y es desde donde puedo comunicarme mejor. Cuando no persigo un determinado objetivo y al dejarme sorprender por los pequeños momentos, lo nuevo se manifiesta. El tema debe tener un carácter expresivo que sugiera y estimule, desde aquí imagino,i empiezo una obra.
Nunca estoy del todo satisfecho, i es bueno saber parar y dejar reposar la tela con una actitud de reflexión pasiva, pues la figura humana está llena de rincones mágicos i encontrar un tema sugerente es todo un repto pues parece que todo ya se ha pintado.
Hay momentos que necesito dejar los pinceles y disfrutar de otras fuentes, como es la música, la lectura, el caminar por la naturaleza, o bien cierro los ojos respirando la vida por sí misma, sin más. Fundirme en la nada para volver y poder dar lo mejor de mí mismo, a las persones que aprecio y que están a mi lado.
Joan Fercó